Sondeo revela ambivalencia en Los Angeles

April 26, 2002
La Opinion



Descubre un cierto optimismo en cuanto a relaciones raciales, y el 50% teme que haya otra explosión social en los años próximos.

Por Henrik Rehbinder, Redactor de La Opinión

LOS ANGELINOS EN GENERAL se sienten más optimistas que antes con respecto a las relaciones raciales, aunque la mitad de los entrevistados dijo temer que haya otra explosión social en los próximos cinco años, según un sondeo realizado con motivo del décimo aniversario de los disturbios civiles de 1992.

La encuesta de opinión del Centro para el Estudio de Los Angeles de la Universidad de Loyola Marymount, también reveló que la inmigración sigue siendo un tema ambivalente, con un tono negativo por su impacto en el crecimiento demográfico del área.

"Son buenas y malas noticias", señaló la autora del estudio, Mara A. Marks. "La gente está menos preocupada, pero es desconcertante que al mismo tiempo una de cada dos personas crea que puede haber otro disturbio".

El sondeo demuestra una tendencia, desde 1992 hasta el día de hoy, donde cada vez hay menos gente convencida de que habrá nuevos disturbios dentro de los próximos cinco años. Ahora la mitad, en comparación al 61% y 60% en 1992 y 1997, respectivamente.

Casi dos tercios de los entrevistados consideró como "buenas" las relaciones entre los distintos grupos étnicos, en comparación a sólo un 34% en 1997, según una encuesta del mismo centro. Al mismo tiempo la mayoría (59%) dijo que hubo progresos en las relaciones raciales, en comparación al 49% hace cinco años atrás.

"La economía probablemente tiene mucho que ver con eso", dijo Marks refiriéndose a que a la bonanza de los últimos años estaría ligada al optimismo actual sobre las relaciones raciales.

Los entrevistados fueron más positivos sobre su realidad más cercana que cuando se les preguntaba en general sobre la ciudad y la economía.

Por ejemplo, el 55% dijo sentir que los asuntos de su vecindario van en dirección correcta, en relación a 47% que dijo lo mismo sobre el rumbo de la ciudad. También 63% cree que la recesión tendrá un "gran impacto" en Los Angeles mientras que sólo el 43% cree que le afectará el bolsillo.

Inmigración

Por otra parte, el tema de la inmigración es considerado como un factor negativo en el crecimiento de la ciudad, según la encuesta. Eso pese a que sólo una minoría (10%) creyó que era malo el que hoy no hubiera un grupo mayoritario racial en la ciudad. El último censo indicó que entre los 3,694,000 habitantes el 46% de la población de Los Angeles es latina, el 30% anglo, el 11% afroamericana y el 10% asiático.

Un 44% de los entrevistados expresó desagrado por el aumento de 200 mil personas durante la pasada década en la ciudad. Un 60% dijo lo mismo cuando se le informó que 600 mil habitantes adicionales se esperan en los próximos 10 años. Más de la mitad de los entrevistados atribuyó este fenómeno a la llegada de gente de otros países y el 78% cree que este sector seguirá aumentando.

Marks dijo que la gente es ambivalente acerca del crecimiento en el área y que hablan de congestionamiento de autopistas y de otras cosas, lo que perciben como un cambio a su estilo de vida.

"Desafortunadamente esa actitud se traslada al tema de inmigración", explicó la académica. "Esta es una actitud problemática y peligrosa".

Si bien existe algún recelo sobre los inmigrantes, eso no impidió que el 61% de los entrevistados pensara que los extranjeros son un beneficio para la ciudad.

Al mismo tiempo los latinos aparecen como los más optimistas ante el futuro. Esto puede ser atribuido al empuje natural del inmigrante o al simple hecho de que en los últimos años la presencia hispana se ha hecho cada vez más visible en los distintos ámbitos de la sociedad.

"La gente optimista es un recurso y un bien increíble para Los Angeles", señaló Marks.
Entre los inmigrantes, los que no son ciudadanos mostraron mayor interés en integrarse a la nueva sociedad, mientras que los naturalizados hablaron de la importancia de mantener sus respectivas culturas, señaló la encuesta.

Terrorismo

Todos los aspectos de la vida nacional sintieron los efectos de los ataques terroristas del 11 de septiembre pasado. En este caso, los entrevistados se dividieron a la hora de interpretar este impacto en las relaciones raciales. Un 32% dijo que ayudó a mejorarlos, un 34% pensó que las empeoró y el 27% dijo que no tuvo impacto alguno.

El estudio también señaló el Aeropuerto Internacional de Los Angeles, con sus numerosas evacuaciones, junto al Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD) como las "personas u organizaciones más eficientes" como respuesta a los hechos del 9-11.

El LAPD aparece como la institución local más respetada, un 78% dijo que hacía una buena labor. Marks dijo que "quizás la gente le tenga un poco más de respeto" a la policía por el tema del terrorismo, aunque también porque es vista como el remedio a la mayor preocupación actual: el delito.

La reducción del índice de criminalidad, la mejora en la educación, más oportunidades de empleos, el acceso a la atención médica y el descongestionamiento del tránsito fueron las cinco prioridades más importantes de los entrevistados.

Otros

Para esta encuesta se entrevistó a 1,549 personas y tiene un margen de error de 2.5%. Entre otros aspectos el sondeo indicó:

- Los nuevos turnos del LAPD, de 10 y 12 horas, cuentan con un apoyo dividido. Un 30% dijo que será mejor la seguridad pública, un 32% dijo que será peor y el 31% aseguró que no tendrá impacto alguno.

- Ante las dificultades presupuestarias del gobierno local, un 42% dijo que había que reducir o eliminar servicios locales para controlar los gastos, mientras que un 39% estaba a favor de aumentar los impuestos.

- También las opiniones estuvieron divididas frente a la controversia de qué hacer con los carteles publicitarios. Un 41% favoreció prohibir los nuevos y dejar los más antiguos, mientras que un 46% optó por remover los carteles que están a lo largo de las calles y colocar nuevos cerca de las autopistas.